viernes, 7 de mayo de 2010

PARQUE ARQUEOLÓGICO ARMENTUM



Una granja de vacas, que ha dado nombre a Armentia (vaca se dice armentum en latín) y un poblado que centra la actual campaña de excavaciones convierten a Mariturri en un libro abierto de la historia.

Un proyecto de musealización y su encaje en la urbanización de Zabalgana permitirá que todos estos vestigios, aunque no sean monumentales, puedan ser visitados y sirvan para comprender cómo se vivía hace 2.000 años.


Empiezan a correr los plazos para que Mariturri vuelva tras sus huellas y estrene el parque arqueológico de Armentum: el Ayuntamiento ha dado luz verde al proyecto para urbanizar este yacimiento romano, tal y como anuncia el último Boletín Oficial del Territorio Histórico de Álava (BOTHA).

El complejo, que data del siglo I d.C., ocupa una superficie de 24.000 metros cuadrados a la altura de la entrada a la N-1 (más allá de los concesionarios), a la derecha en dirección Madrid. Una vez levantadas todas las construcciones proyectadas para este sector de Zabalgana (el 6), este testimonio histórico quedará rodeado por más de 400 viviendas, además de un edificio con comercios y oficinas. Se trata de una gran manzana limitada por Alto de Armentia al sur, bulevar de Mariturri al oeste, avenida de Reina Sofía al norte y la avenida de Iruña-Veleia al oeste.


Desde el punto de vista espacial y funcional el yacimiento cuenta con 4 elementos perfectamente diferenciados las vías, la mutatio, el vicus y la zona ganadera.
En cuanto a las vías, la precisión y conclusión más significativa, es que la gran calzada que atraviesa el yacimiento de Este a Oeste, habida cuenta de su recorrido y características técnicas, no es sino parte del trazado de una de las vías romanas más importantes del norte de la Península Ibérica, la denominada De Hispania in Aequitania, Ab Asturica Burdigalam en el Itinerario de Antonino, y que en la bibliografía arqueológica se la denomina comúnmente Iter XXXIV al ser éste el número de orden que ocupa en las descripciones del denominado Itinerario de Antonino.
La aparición de tramos de calzada romana no es un hecho inusual, pero lo que no resulta tan habitual es que aparezca como resultado de una excavación sistemática y, de esa forma, pueda recuperarse toda su información histórica, como es el caso. De cualquier manera es la primera vez que tenemos constancia material de su paso por Álava, al menos desde finales del siglo XVIII fechas en las que Prestamero pudo reconocer todavía algunos tramos, entre los que quizás se incluía parte de lo ahora descubierto.

Este yacimiento, descubierto en 2001 a raíz de unas excavaciones dirigidas por Paquita Sáenz de Urturi y Julio Núñez, es un humilde tesoro arqueológico por más de una razón: por este punto discurría la antigua calzada romana que unía Astorga con Burdeos; esta ruta estratégica enlazaba el territorio con la península y Europa. Según los investigadores, allí hubo -y algo queda- un poblado en el que pudieron vivir hasta 200 personas, una sede de trueque de caballos y estación de correos, la única posta romana de toda la península. En este enclave se descubrieron además, vestigios como cerámicas de mesa, vidrios y verjas de hierro.

Los visitantes podrán ver restos de la antigua vía romana que discurría por ese paraje, y que enlazaba Burdeos con Astorga. Además, se podrá conocer cómo era un recinto ganadero de la época, lo que resultará especialmente interesante, ya que quedan pocos ejemplos de este tipo en la arqueología romana.

Por otra parte, el parque también expondrá el ‘vicus’, una villa agrícola romana. Allí se recreará una manzana de casas, unas termas y un gran depósito hidráulico.
ENLACES WEB:
http://www.ehu.es/arqueologiadelaarquitectura/castellano/linea.php?id=15